Después de que se diera por hecho que el Conroe Extreme Edition correría a 3.33 Ghz con un FSB de 1.33Ghz, ahora se supo que el tope de línea para el próximo producto de Intel correría a tan sólo 2.93 GHz con FSB 1.06GHz.

¿Cuáles podrían ser las razones para que Intel haya rebajado su producto estrella?

Tus dos y dos más

A veces me da la impresión de que el continuo festival de lanzamientos que protagonizan las empresas fabricantes de chips, ya sea en el campo de los procesadores como en el de los GPU, es una perenne mano de poker en donde nunca se deja de apostar. Las cartas son productos que las empresas van desarrollando y luego descubriendo de a poco, y las fichas son las especificaciones y prestaciones de cada producto. Lo que está en juego en esa mesa de poker es, al final, la reacción de la clientela ante cada anuncio.

Pasa, entonces, que pese a todo lo importante que es tener una mano buena, la estrategia no es tanto el producto en sí mismo, sino poder subirle la apuesta al oponente. Si tienes una escalera real en la mano tú no subes la apuesta en 10 fichas, sino que subes 1 y esperas la respuesta del rival. Con una mano como esa de antemano sabes que diga lo que diga el otro puedes igualar y luego subir, y aunque el golpe de opinión al subir 10 fichas sea demoledor, el efecto acumulado de poder subir la apuesta contraria 10 veces es más provechosa que tirar toda la carne a la parrilla.

El juego de poker entre las empresas es, a grandes rasgos, como una discusión entre dos niños de 7 años que sostienen que su papá es mejor que el del otro. Cada uno reserva argumentos bajo la manga esperando a que el otro descubra un atributo más del propio padre. "Mi papá viaja a New York por trabajo". "Ah si? El mío viaja a Londres por trabajo, y en business class". "El mío también viaja en business, y se hospeda en el Waldorf Astoria". "El mío se hospeda en el Hilton, y le ponen auto a la puerta". "El mío dispone de una limo a la puerta, y con chofer!", "El mío también tiene chofer, y además las hace de piloto del helicóptero que le pasan para viajes de media distancia..."

Cada round es un golpe al oponente, y el efecto acumulado de ir guardándose un argumento para el round que sigue es mucho más provechoso que soltar a la primera: "Mi papá viaja a Londres en business class, se hospeda en el Hilton y dispone de limusina a la puerta y helicoptero". Ya me entienden.

Así las cosas, aunque en principio nadie se explica porqué Intel deslizó la idea de un Conroe Extreme Edition a 3.33 Ghz y FSB 1.33 Ghz, y de un día para otro lo "underclockeó" a 2.93 Ghz y FSB 1.06. ¿Será parte de un efecto premeditado?


Leyendo los movimientos de Intel

En un interesante artículo aparecido hoy en The Inquirer, se comenta un ramillete de razones que podría haber detrás de la desición de Intel, partiendo de la base que Intel realmente tiene una razón para andar cambiando las velocidades de sus productos.

El pronóstico más pesimista dice que Intel simplemente no ha logrado estabilizar el funcionamiento del FSB 1.33 Ghz, pero esa suposición tiene poco asidero. Con todos los problemas que ese FSB pudiese presentar, el Conroe XE perfectamente podría venir con un bus menor (de 1.06 Ghz) y mantener la velocidad producto de un multiplicador más alto. Sabemos que por frecuencia del CPU no han tenido problemas. La razón, entonces, tiene que ir por otro lado.

Por un lado, ya pudimos ver que Intel tiene muchas fichas apostadas al Woodcrest, el futuro procesador para el mercado de servidores. Como básicamente el Woodcrest y el Conroe son primos hermanos y están hechos de la misma madera, lo que Intel puede estar intentando es impedir que los Conroe estrella opaquen a su plataforma de servidores, sobretodo considerando que el atributo del Hypertransport le da a AMD una ventaja que la velocidad de un Woodcrest en particular no puede derribar: para Intel sigue existiendo una merma en todo lo que sea operación en más de un core o mas de un socket, y de alguna manera intenta llevar la atención sobre las ventajas del Woodcrest dejando al Conroe en un papel secundario desde donde, asentado el CPU de servidores, pueda brillar más adelante.

Ok, en ese planteamiento Intel sólo protege a sus productos de la canibalización apostando a que el desfase en el estrellato de una y otra plataforma genere espacios no intrusivos para cada una... no es del todo descabellado. Pensemos que si el Presler está superando los 4Ghz con un overclock medianamente serio, el Conroe debiera con mayor razón superar esa barrera siempre y cuando esté acompañado de un enfriamiento decente. Si Intel quiere que el Conroe brille cuando el Woodcrest haya asentado su posición, tiene aún mucho margen para aumentar el Conroe de velocidad.

Pero hay más posibilidades, y la que sigue me parece completamente creíble. Puede ser que Intel sólo se esté limitando a dosificar su éxito condicionando sus productos al rendimiento que vayan ofreciendo los productos de AMD. La empresa de Hector Ruiz está por lanzar procesadores de 90nm que tocan el techo de la velocidad admisible para su presente proceso de manufactura. Con nuevo socket y todo, AMD está simplemente terminando la serie que empezó con los Athlon 64 en socket 939 y el cambio que ha hecho se limita exclusivamente a dotarlos de nuevos atributos -como mayor ancho de banda en memoria gracias al DDR2, y virtualización- y situarlos en una plataforma en donde en su momento correrá la verdadera novedad de AMD para este año: el CPU de 65 nanómetros.

Así las cosas, de aquí a fin de año AMD estrujará lo mejor que pueden darle sus procesadores actuales alcanzando 3.2 Ghz con un TDP de 100W, y puede que Intel pretenda limitarse a ir destapando sus Conroe a medida que AMD vaya ofreciendo más rendimiento. Así, a cada propuesta de AMD, Intel tendrá una respuesta, lo cual le ofrecerá no un gran batatazo inicial sino varios pequeños batatazos consecutivos... nuevamente la idea no es apabullar al rival en el primer round, sino ir atrayendo la atención con varios rounds consecutivos de subidas sucesivas.

Sin embargo, la estrategia de Intel podría terminar siendo un arma de doble filo para la empresa. Si en este minuto tienen la posibilidad de asestar un mandoble demoledor, y eligen en cambio dar pequeñas estocadas de aquí a navidad... qué pasaría si AMD lo hace exceptionalmente bien con su migración a 65nm y este fin de año logra presentar un producto realmente superior a lo actual, como un dual core de 3.6Ghz con bajo TDP y el bonus del Hypertransport que Intel simplemente no puede equiparar? Claramente, Intel se habrá farreado 6 meses de dominio indiscutido sólo por la premisa de tener siempre un producto un poco mejor, en vez de partir con un producto inmensamente mejor en un comienzo, que AMD tenga que ir equiparando de a poco.

No hay que olvidar, a todo esto, que AMD no lo hace nada de mal con este juego de poker, y lleva años practicando una estrategia de pequeñas ventajas continuas en oposición a grandes golpes distanciados. En este sentido, el anunciado cambio en la arquitectura hacia el K8L es, a su manera, un pequeño cambio paulatino en vez del salto que hubiese sido avocarse con todo a desarrollar el K9, que por ahora no suena ni en el campo de los rumores.

Tal como para Intel es un riesgo inherente la posibilidad que AMD le de vuelta el panorama presentando un CPU de 65nm muy superior a lo actual, para AMD también es una posibilidad el experimentar atrasos y bugs en su próximo proceso de manufactura -aunque las alabanzas al rendimiento de la FAB36 parezcan negarlo- y aunque el K8L no tiene por donde ser peor a lo actual, sí podría terminar siendo, en su conjunto, una mejora demasiado pobre como para mantener la ventaja que le sacaron a Intel en los últimos dos años.

Aunque en estos casos el único viaje al futuro que se puede hacer es el que todos hacemos -ir viajando un día a la vez- en realidad los pronósticos dan para todo y nuestras posibilidades de confirmarlos son iguales a los que las empresas utilizan para dar su siguiente paso: esperar y ver, y eso sería todo.